Multitud de pacientes han puesto de manifiesto a la UPL las pésimas condiciones del servicio inaugurado el pasado mayo del que dependen más de dos mil tarjetas sanitarias. Según las protestas los médicos no disponen de ordenadores ni cuentan con los historiales médicos de los pacientes, con lo que se complica el seguimiento clínico; además, las consultas carecen de respiradores artificiales y hasta termómetros según los pacientes.
El centro abre sólo por las mañanas, lo que podría explicar que el retraso para dar consulta sea de cuatro o cinco días y para que los pacientes soliciten recetas llegue hasta los tres.
Además, el centro de salud no cuenta con las especialidades de analítica y pediatría, cuando en el barrio de La Sal viven muchas parejas jóvenes con niños pequeños.
El Ayuntamiento debería exigir una solución inmediata al Sacyl, para mejorar las condiciones del servicio y aumentar la plantilla sanitaria y así prevenir el caos que se podría producir ahora que viene la época de las vacunaciones.
San Andrés, 12 de septiembre de 2006.- La Unión del Pueblo Leonés de San Andrés del Rabanedo ha recibido multitud de protestas de los pacientes que dependen del centro de salud del Barrio de La Sal, debido al mal funcionamiento del mismo, asegura el portavoz leonesista Luis Herrero Rubinat.
Este centro fue inaugurado en mayo, pero según las denuncias de los vecinos es un desastre organizativo y, además, carece de instrumental mínimo para tratar pacientes desde cosas tan simples como termómetros en las consultas o tan necesarias como respiradores artificiales para las emergencias.
El edificio, compartido por los ciudadanos de León y San Andrés, está dividido en dos circunscripciones y los pacientes del Rabanedo afirman que se les trata peor que a los de León. La plantilla médica es escasa para las más de dos mil tarjetas sanitarias de este barrio y el centro sólo abre por las mañanas. Los doctores no reciben los historiales médicos de los pacientes, lo que dificulta su seguimiento clínico y se agrava con la falta de ordenadores para archivar los diagnósticos de cada paciente.
Todo esto provoca un retraso destacado en el momento de ofrecer horario de consulta, que suele tardar de cuatro a cinco días, y para que los pacientes soliciten recetas, que llega hasta un máximo de tres mañanas.
Más especialidades
Los vecinos del barrio de La Sal en San Andrés del Rabanedo también demandan que el centro de salud cuente con dos especialidades más. Una es la de Analítica, que sólo existe en el centro de Salud de Trobajo, para evitar desplazamientos innecesarios. La otra es la de Pediatría, muy necesaria en un barrio poblado por muchos jóvenes con hijos.
El portavoz de la UPL en San Andrés del Rabanedo, Luis Herrero Rubinat, asegura que lo que está pasando en este centro de salud recién abierto “es una vergüenza” y exige al Ayuntamiento “que busque de la forma más rápida posible una solución con el Sacyl, porque lo que está ocurriendo ahora puede agravarse sensiblemente cuando llegue la época de vacunaciones”.
Para Rubinat, “lo que no es normal es que a los ciudadanos de San Andrés se les trate como ciudadanos de segunda categoría y que el Ayuntamiento en cuatro meses no haya hecho nada por solucionarlo”.