“El presidente del Gobierno utilizó el escenario de la fiesta minera para dirigir un discurso que no se diferenció en nada a cualquiera que ofreciera en las salas de prensa de Moncloa y Ferraz, sin mencionar siquiera a León”, asegura el portavoz de la Unión del Pueblo Leonés en la Diputación, Luis Herrero Rubinat.
Algunos compañeros socialistas de Zapatero, como Villalba, debieron sentir vergüenza al anunciar días antes que su líder iba a dar noticias sobre el peaje del Huerna, infraestructuras como la autovía de Ponferrada a La Espina y otras promesas de León y no oír nada de ello.
Otro año más Rodiezmo es el inicio del curso político para Zapatero, pero los leoneses vuelven a observar que en la cabeza de Zapatero sólo hay importancia para los temas nacionales e internacionales hasta tal punto que se olvida de los problemas de León.
León, 4 de septiembre de 2005.- “El viaje de Zapatero a Rodiezmo ha sido decepcionate e insultante para las expectativas de los leoneses que se generan cuando el presidente del Gobierno visita León, y ya van dos seguidas sin decir nada de nada sobre sus promesas en esta provincia”, aseguró el portavoz leonesista en la Diputación Provincial, Luis Herrero Rubinat.
“Zapatero ha utilizado el escenario de la campa de Rodiezmo para dirigir un discurso que no se diferenciaría en nada del que pudiera haber propiciado en las salas de prensa de Moncloa o Ferraz”, indicó.
A Herrero le parece bien que el presidente del Gobierno y máximo responsable de los socialistas españoles trate temas de interés nacional e internacional al inicio del curso político: “Que hable en clave de macropolítica es lógico, pero viniendo a León parece lógico y obligado que además haga un repaso de las deudas que el Gobierno central tiene con esta tierra”.
“Es correcto que cabeza del presidente esté en la paz-guerra del Líbano, los inmigrantes que vienen en cayucos desde Senegal y en cualquier punto de conflicto del mundo, pero lo que demostró también es que está muy lejos, ausente y vacía respecto a los problemas de León”.
Para Herrero Rubinat, Zapatero “echó un jarro de agua fría a las expectativas generadas por sus propios compañeros de partido, empezando por el secretario autonómico de los socialistas (Ángel Villalba), que había anunciado que el presidente del Gobierno informaría al respecto del rescate del peaje de la autopista León-Asturias, el avance del proyecto de la autovía Ponferrada-La Espina y otros asuntos pendientes; pero no emitió ni una sola palabra”.
“Desde ese punto de vista, la visita de Zapatero no sólo ha supuesto una ducha de agua fría para sus propios compañeros, sino para las legítimas expectativas de todos los leoneses que comienzan a ver como es la política real del Gobierno de Zapatero para con León, que es obviarlo o cuando cumple alguna promesa lo hace mal y con cicatería con esta tierra”, terminó.